miércoles, 24 de julio de 2013

3da reunión (discusión) 1ra parte


El revés de Lacan

3ra reunión del 2013 1ra parte 
Gerardo Maeso-Lito Matusevich

Gerardo: Una alumna mía trajo el texto “Crítica y Clínica” de Deleuze. El artículo es un trabajo difícil donde hace un estudio del Apocalipsis.
San Juan escribió dos cosas, el Evangelio según San Juan y el Apocalipsis. Deleuze hace todo un estudio del Apocalipsis, planteando que es una especie de maldición hacia todos; promueve el fin del mundo, va a terminar con todo. Lo que dice Deleuze es que ese deseo que hay ahí, que aparece en el Apocalipsis, es en verdad un deseo pagano, y es la rebelión no de los aristócratas, sino de los pobres. Viene a instalar el juicio final -cosa que Cristo nunca había planteado-, entonces Deleuze plantea que el problema está en el juicio, el juicio en tanto liga cosas. En el juzgar o en el juicio hay una ligazón entre distintas representaciones, y esto es lo que Deleuze va a tratar de romper, porque dice que el alma colectiva -como decía Lito recién-, en el caso de la opinión, se constituye así, entre falsas conexiones y, con el alma colectiva uno ya no tiene el dictador afuera, lo tiene adentro con sus propias representaciones.
Me sirvió para ver en un pueblo cuál es el alma colectiva.

Comentario: ¿La cultura?

Gerardo: Sí, puede ser la cultura, pero son las falsas conexiones.

Comentario: El pensamiento, como el falso enlace del obsesivo.

Gerardo: La estructura de representación.

Lito: No me parece que sea la cultura exactamente.

Gerardo: No, más bien la estructura representacional.

Lito: Me parece que va más por el lado de la masa, de lo popular.

Comentario: Lo de la masa es importante, porque el juicio tiene que ver con la certeza.

Gerardo: Entonces, lo que Deleuze dice es que las falsas representaciones constituyen el espíritu de un pueblo, no sé si la cultura, sino el “espíritu”, en el sentido de que ya lo que domina ahí no es un dictador, sino la dictadura de lo que uno conectó. Por ejemplo, cuando uno dice “para mi no es el portero, es el tipo ese con cara de perverso”, y todo el mundo dice eso y hace las conexiones entre la cara y el crimen.

Comentario: ¿Es un poco como decía Foucault en cuanto al poder, eso hace que se relacione? “Eso hace”, porque no es alguien, es algo que se va entramando.

Gerardo: Son los lazos. Me hacía pensar en Lacan cuando trae lo real, desaparecen los lazos. Entonces Deleuze dice: el problema colectivo consiste entonces en instaurar, en encontrar o en recuperar el máximo de conexiones, pues las conexiones y las disyunciones son precisamente la física de las relaciones, el cosmos, hasta la disyunción es física, sólo está como en las dos orillas para permitir el paso de los flujos, o sea la alternancia pero nosotros como máximo vivimos en una lógica de relaciones. La disyunción la convertimos en un, o, o, las conexiones, en una relación de causa- efecto o de principio-consecuencia. Del mundo físico de los flujos abstraemos un reflejo un doble exangüe, compuesto por sujetos, objetos, predicados y relaciones lógicas, extraemos de este modo el sistema del juicio.
No se trata de enfrentar sociedad y naturaleza artificialmente, pero cada vez que una relación física sea traducible en vinculaciones lógicas, el símbolo en imágenes, el flujo en segmentos, habrá que decir que el mundo ha muerto y que el alma colectiva a su vez está encerrada en un yo, sea este el del pueblo o el de los déspotas, lo que hay son las falsas conexiones, lo que hay que reprochar al dinero, siguiendo la crítica que hace Lawrence, exactamente igual que al amor, no es que sea un flujo sino que sea una falsa conexión que reduce a moneda sujetos y objetos. Cuando el oro se vuelve moneda, no hay retorno a la naturaleza, sólo hay un problema político del alma colectiva, las conexiones de las que una sociedad es capaz, los flujos que soporta, inventa o deja pasar, pura y simple sexualidad, si se entiende con ello, la física  individual y social de las relaciones por oposición a una lógica sexuada. 
Esto es lo que dice, las falsas conexiones y el ejemplo de cuando el oro se vuelve moneda, es que en el oro hay un flujo, eso es importante, pero cuando se traduce a moneda se producen relaciones sujeto-objeto falsas. El alma colectiva sería entonces las conexiones que se establecen, causa-efecto es una conexión.

Lito: Miller generaliza más esto mismo que decía vos, eso es para todo tipo de conexión. Una conexión le parece falsa en este sentido, en que es discursiva, es el discurso el que produce las conexiones, en ese sentido todo discurso es semblante. “Es semblante” quiere decir que es falso, es una de las acepciones de “semblante”. En francés “semblante” siempre se usa como falso semblante. Es una oposición que es la que está entre el ser y el Uno, porque el ser es el lugar de las conexiones, en cambio el Uno es lo que aparece ni siquiera disyunto, porque ¿cómo se define la disyunción? La unión de dos conjuntos disyuntos. Pero la disyunción cuando la escribís lo hacés como la lúnula, que junta los dos conjuntos es un conjunto vacío.  Es decir que la disyunción también la pensaba a nivel de la relación.

Gerardo: La disyunción es pensada como relación.

Lito: Claro, la disyunción también es pensada como relación, porque es pensada a partir del dos; para que haya disyuntos vos tenes que tener dos y haces esto, la lúnula central es el conjunto vacío, es lo que queda vacío entre dos.

Comentario: Hacen faltan dos para dejar la lúnula vacía en el medio, toda operación de conjuntos supone dos.

Lito: Toda operación de conjuntos supone dos. Cuando vos haces teoría de conjuntos tenés un elemento y el conjunto vacío, ya tenés dos, es imposible pensar la lógica sin el dos. Entonces me parece que esto que vos traes tiene que ver con el ser y el Uno, donde de lo que se trata del lado del ser es siempre dos y su relación, y del otro lado está el Uno solo.

Gerardo: Lo que él llama flujos.

Lito: Lo que él llama flujos tiene que ver con el Uno solo, pero el Uno como goce. Me parece que el síntoma y el goce es lo que le falta a los filósofos para ser psicoanalistas.

Gerardo: Claro, tiene razón.

Lito: No tiene un campo de experiencia como tenemos nosotros, eso me parece que hace la diferencia.

Gerardo: Es lo que dijo Maresca, cuando dijo que por el lado de la filosofía él no esperaba una gran salida, pero veía en el psicoanálisis una posibilidad de un abordaje de esto.

Lito: Me parece que es un punto muy importante. El texto de Heidegger que nombra acá Miller, que es “Kant y los problemas de la metafísica”. Kant en un momento dice que las categorías puras del entendimiento son criticables, el cuadro de las categorías puras del entendimiento, él lo critica; no llega a decir no hay categorías puras del entendimiento, pero sí llega a decir que ese cuadro es un desliz de Kant.

Gerardo: Entre esas categorías está causa efecto, entre otras, cualidad, cantidad.

Lito: Yo creo que lo que se cuestiona en el Uno, es todas las categorías puras del entendimiento. Para situar un entendimiento que es pura intuición, ya no se juega a nivel de las categorías, y lo que está atrás de todo eso es la crítica al saber.
Para nosotros, hombres occidentales, tenemos tanta dificultad para poder llegar a interiorizar todo esto porque todavía estamos presos del saber cartesiano, esa revolución del saber que se produce entre el mundo griego, la escolástica y el mundo moderno. En la modernidad cambia esa subjetividad.

Gerardo: Armé un cuadro para discutir el punto 9, para ver si queda afirmado entre todos.

Comentario: ¿El libro del que hablaste recién cómo se llama?

Gerardo: El libro del que les hablé es “Crítica y Clínica”, fui a él porque una alumna, cuando yo hablé de lo real, sacó este fragmento, y entonces me dijo dónde estaba, que es la interpretación del Apocalipsis.

Lito: Sigo pensando que hay un texto que es el que abre a la ética, se trata del Seminario de Lacan El deseo y su interpretación, que va a salir ahora en su versión oficial. En las últimas clases de este seminario, él toma a Hamlet para explicar el cambio; el nacimiento de la subjetividad en relación al saber que se introduce a partir del texto de Hamlet que va en paralelo con la modernidad. Ese cambio que empieza a situar de la relación con el saber del hombre griego y del hombre moderno, me parece que es excepcional, porque primero, de lo que se trata es de una ética del psicoanálisis, y segundo, me parece que el punto que se juega también es que con la subjetividad nace la procrastinación, que lo generaliza para todo neurótico, para todo neurótico del siglo XX. La procrastinación del acto es lo propio de la neurosis, sea quien sea, eso lo dice Lacan claramente. Con la subjetividad que nace, la procrastinación del acto es producto de que el sujeto, antes de actuar, quiere saber. Inclusive eso es el sujeto supuesto saber, uno va al analista para poder actuar en forma diferente, más acorde con su vida.

Hay algo que investigar en relación a esto, porque cambia el planteo ético entonces, que es que a partir del siglo XXI -así lo plantea Miller-, a partir de la caída del muro de Berlín, la globalización, la hipermodernización, hay un cambio, se pasa de la pregunta por el saber a la adicción. Hoy en día en la clínica ya no es la clínica del sujeto supuesto al saber, tenemos pacientes de estos, pacientes del sujeto supuesto saber que son mejores para trabajar, pero hay mucho de lo otro, que tiene esta ventaja, y es que esta clínica de la adicción, muestra de qué se trata el sinthome, el sinthome es la adicción, es una clínica de la adicción. Por eso la época, muestra el fracaso del sujeto supuesto al saber.

jueves, 4 de julio de 2013

2da reunión (discusión) 5ta parte (última)

El revés de Lacan

2ra reunión del 2013 5ta parte (última
Gerardo Maeso-Lito Matusevich

Gerardo: -La escritura del nudo, dice, es porque yo escribí lo real. Lo real es aquello que es lo real del goce que permite enlazar lo imaginario y lo simbólico, borromeicamente. O sea, donde no hay conjunción. No hay reunión de ambos, sino es un enlazamiento. Dice Lacan, el nudo como escritura es mi síntoma y yo con ese síntoma doy respuesta al traumatismo que me produjo encontrar en Freud que no había relación entre lo simbólico y lo imaginario. Eso lo dice, ¿no te acordás que lo estudiamos con Joyce? Lo vimos muy detenidamente. En una clase…

Lito: -La primera.

-No, la última.

-Sí, termina Miller la conferencia (…) el nudo (…) porque Lacan ese nudo (…). La pasión por el borromeo.

-El así sea.

Lito: -Por eso dice el “así sea” y el “amén”, o sea no hay interpretación en el sentido semántico. No hay interpretación de corte significante sino que el deseo del analista apunta nada más que al así sea del goce. Lo que digo está en “Del inconsciente a lo real”, página 127. Dice “yo inventé lo que se escribe como real (…) a lo real no basta escribirlo, Real. Unos cuantos lo hicieron antes, pero yo escribí ese real con la forma del nudo borromeo”. Lo real consiste en llamar a uno de esos tres: real. O sea algo que tiene que ver con una nominación, pero una nominación donde no se nombra a un sujeto. Después está retomado en la primera clase del seminario 24, donde lacan dice lo simbólico, lo real y lo imaginario es de Lacan, Lacan nombró eso. Lo arma y entonces él dice eso era mi nombre propio y no es que esté contento de ello (…)

-¿Qué pagina es?
Lito: -127 y 128. Después dice “considero que haber enunciado mediante una escritura lo real en cuestión tiene el valor de lo que se llama generalmente un traumatismo”. ¿Viste que no habla nunca de letra? Habla siempre de escritura. Después hay una crítica al concepto mismo de reminiscencia, desde este lugar la reminiscencia… no hay reminiscencia, es la otra cosa que está difícil con el artículo de Olga… Mirá, en la página 131 dice “decir que lo real es un síntoma, el mío, me impide que la energética de la que hablé hace un momento lo sea menos”. Después dice “(…) reducir esta respuesta a ser sintomática es también reducir toda (…)”. Anteriormente había dicho “es una manera de llevar el sinthome mismo al segundo grado. En la medida en que Freud hizo verdaderamente un descubrimiento, suponiendo que este descubrimiento sea verdadero, puede decirse que lo real es mi respuesta sintomática. Reducir esta respuesta sintomática es también reducir toda invención al sinthome”. Es increíble, pero leímos y ahora desde esta perspectiva cambia la lectura. Si nosotros aceptamos a Plotino, cambia la lectura que uno hizo hace un año… Es maravilloso.

[…]

-Es como decir, tirar abajo la lingüística… Porque la lingüística supone relación causal, ¿no? Esas dobles fechas que pone ahí Saussure entre significante y significado.

 […]

Lito: - “Dejemos el síntoma en lo que es. Un acontecimiento del cuerpo”. En otra traducciones no dice acontecimiento, eh. “Se lo tiene del aire, se lo airea”.

-…del se lo tiene.

Lito: -Se lo airea del se lo tiene.

-Claro lo que pasa es que en francés cuando lees es… On la del a porque juega ahí en la homofonía entre “tener” y “aire”. Es una canción infantil. Y no tiene ningún sentido cuando en realidad la escuchás, es nada más el juego homofónico que se juega ahí. Por eso uno puede decir esos significantes es el acontecimiento en el cuerpo, los liga la la la los bla bla bla y todo eso.

Lito: - “Se lo tiene, se lo tiene de la aire, se lo airea. Del se lo tiene” yo lo que entendí ahora… cuando vos decís “yo tengo algo”, ya estás introduciendo una proposición…

-Claro, lo que hay que tener en cuenta ahí es que él pone mucho hincapié en que se cree tenerlo.

Lito: -Por eso digo, esto atenta contra el se cree tenerlo. Se lo airea del se lo tiene.

Gerardo: -Al ligarlo uno puede decir que introduce el creer tenerlo. Es por efecto de que algo se recorta de lalangue, que eso se canta, es que se cree tener un cuerpo que uno no tiene. ¿Por qué? Porque si es con el cuerpo y el goce, falta el tercero del anudamiento. Y solamente la creencia en el cuerpo es el anudamiento. Joyce en el Retrato de un artista adolescente es el ejemplo mismo de eso. ¿Por qué se lo cree tener? Porque hay nudo. Si no hubiese nudo, donde el nudo falla el cuerpo se vuela. Con lo cual no lo tenía tampoco

Lito: -Claro, pero acá cuando dice “se lo tiene, se lo tiene del aire, se lo airea” del se lo tiene se lo airea. Porque en el se lo tiene hay, lo que vos decís, hay una creencia. Pero se lo airea del se lo tiene es que se lo socava al se lo tiene.

Gerardo: -Se lo airea podes decir que no lo tenés tampoco. Eso es interesante lo que decís. Me parece que la identificación es lo que viene a cubrir el acontecimiento del cuerpo. Como semblante. Por eso la fixación, viste. Tanto la fijación como la fijación es ya un semblante que oculta esto.

-Eso mismo está en Joyce… porque en Joyce, en Retrato de un artista, habla de esto de que el cuerpo, que se volaría, en realidad tenía que ver con los afectos y demás. Porque él hablaba de, por ejemplo, tocarse la mano, y eso lo remitía como si tuviera la mano de la enamorada. Como si estuviera reproduciendo eso. La mano de él era la mano de la enamorada, y él hacía algo con eso como un punto… Pero el acontecimiento del cuerpo era anterior. Que no había cómo hacer con eso.

Lito: -Y a mí me parece que en ese episodio, por ahí estoy delirando, pero cuando yo lo leí lo que me pareció extraordinario también aparte del hecho mismo que el cuerpo (…). Es qué defendía Joyce. ¿Por qué la golpiza? La golpiza la recibe Joyce por defender a lord Byron, y lord Byron es el que escribe el goce. Es el que escribe desde el goce, frente a la iglesia, que prohíbe el goce. Entonces es una linda metáfora eso inclusive de mostrar (un libertino), de cómo desde Joyce había una defensa de un goce que no pasaba ni por la lengua ni por el imperio.

-Cuando él decía por ejemplo que ese significante que el maestro sentencia como acá hay una herejía. Tenía que ver con…

Lito: -Que era lord Byron el hereje.

-Por un lado eso y por el otro también tenía que ver con la ligadura respecto a dios. Él lo que mostraba es como que no había ligadura con Dios…

Lito: -Ninguna.

-Entonces dice ahí hay un hereje que está mostrando… y entonces él tiene que cambiar el significante para adecuarlo.

Lito: -Ahí es muy interesante este punto. Yo no he escuchado a nadie que lo haya investigado, seguramente alguien lo habrá hecho… que esa herejía en francés es (…) tiene que ver con ética, con RSI, tiene las tres cosas. ¿Cuál es la ética que se desprende de esto? Es una idea que hay que pensarla, porque Lacan viene pensando en realidad la ética como lo que sostiene digamos al inconsciente es la ética Nicómaco; después las relaciones con Bentham sobre todo y con Kant. Con eso él arma todo el aparato (…) el inconsciente ético, el inconsciente del deseo, el inconsciente ya que empieza a cambiar en el punto donde el lenguaje mismo es placer y goce. Ya deja de ser comunicación. Entonces esta heretic que es RSI pero también es ética, está en juego… ¿Cuál será esta ética que tenemos que construir?

Gerardo: -La del saber hacer, cuando dice “somos responsables de nuestro saber hacer”.

Lito: -Es eso. Pero es un cambio ético. Porque cambia el lugar de la responsabilidad. Es una cuestión muy interesante, porque toda ética como él las plantea está en relación con el otro. La responsabilidad sobre saber hacer es (…). Entonces es interesante porque en este lugar no hay lugar para la queja neurótica. En el lugar del goce lo que detiene el saber hacer es la queja neurótica.

-A ver…

Lito: -Siempre encontramos alguien de quien quejarnos… Por suerte.

Gerardo: -Tomando el par de lo que decíamos, entonces en la identifixierung (…). Dos niveles: primero el individuo se detiene en un lugar. Yo me acuerdo (…) cuando nos enseñaba psicoanálisis y decía recuerden que al tipo (…) no sabe cómo hacer con el otro. Hay un saber hacer, por eso se vuelve, nadie es boludo. Vuelve a las etapas anteriores que… entonces, ese volver a las etapas anteriores está cuestionado porque no hay etapas. No hay evolución. Por un lado liquida de ahí. Y por otro lado se liquida desde el significado también se liquida. Porque en la identificación era identificación (…) de hacer a un saber. Entonces… Un modo de enlazarse.

-Uno era por la causa, otro por el padre, y la tercera era por algo que no tiene nada que ver con…

-Modos de enlazarse al otro.

-Y acá estamos en otro.

Lito: -O sea que se cae el concepto de identificación en el sentido de fijación libidinal… se va a la pulsión de goce. Perfecto.

Gerardo: -Pero queda un problema… ¿Cómo me enlazo con el otro? Porque tampoco se puede vivir sin enlazarse con el otro. Yo creo que Joyce, lo trae Lacan como ejemplo porque Joyce puede enlazarse con el otro no vía la pulsión. La vía de la pulsión, fíjate, arma todo el aparato del esquema de grafo del deseo.

Lito: -Pero es una forma… Sufriente, pero es una forma.

-Bueno pero en la asamblea de psicoanálisis decís dónde puedo encontrar un poquito de satisfacción frente a la angustia neurótica, porque el grafo del deseo es neurótico.

Lito: -Un poquito de satisfacción es cuando la pulsión no está tan presente, en principio…

Gerardo: -O cuando el goce no toma el camino de la pulsión. Pero eso sería hacer un discurso que no fuera del semblante.

Lito: -Pero es un poquito, un poquito de satisfacción…

-Después tenés que volver a hablar.

-Un poquititiiiito.
(risas)

[…]

Lito: -Y el goce no pasa por la represión. Este goce no pasa… miren lo que dice acá (página 13): “en la falta (…) el “sin” lo que mi sinthome tiene la ventaja de comenzar. En inglés significa el pecado, la primera falta. De ahí la necesidad de que no cese la falla, que siempre se agranda salvo que experimente el cese de la castración como posible”. La castración es la falta, si cesa la castración, si cesa la falta, entonces la castración se hace posible. ¿Qué pasa? “En otro momento señalé que este posible es lo que cesa de escribirse/inscribirse, como lo veo tan (…) pienso que hay pese a todo unos cuantos que ya conocen mis inventos. Pero ustedes no han notado, porque yo mismo no lo he hecho, que es preciso poner allí la coma. Lo posible es lo que cesa, de escribirse. O más bien: qué cesaría si llegara escribirse en caso de que finalmente (…) el discurso que mencioné. Un discurso tal que no sería de semblante”. A mí me parece que esto resume por qué Lacan trabaja a Joyce y da todas estas vueltas.

-¿Ese “cesa” que está hablando no es el “cesa” como posible de una fijación sino que tiene que ver con el goce? (…) lo que le pasó a Joyce que calma su sed.

Lito: -Calma su sed, es ese. Es “cesaría”, inclusive está en condicional, esa coma le implica que introduce el condicional. Entonces: cesaría si alguien fuera capaz de hacer con su goce no una falta sino hacer con su goce la escritura que hizo Joyce. Ese es el invento, con el síntoma. O sea con el goce.

‑Por eso dice Lacan en el síntoma el nudo.

-De algo sintomático he hecho mi síntoma.

-A ver… Es la falta el síntoma, eso con lo que mi sinthome tiene la (…) de comenzar. Pero ahí la falta está entendida como el pecado. Falta introducida como el pecado, es decir el goce.

Lito: -El goce prohibido. Por eso el síntoma… o sea el goce articulado a la palabra. El goce articulado a la ley significante, es la que hace que haya pecado.

-Pero acá dice es la falta, eso con lo que mi sinthome tiene la ventaja de comenzar. O sea tiene la ventaja de comenzar con el pecado.

Lito: -Que cesa la castración.

-Él dice: Mi  síntoma lo que aparece es el pecado y la ley, eso es el lenguaje. Ahora… Esa es la castración.

-Porque yo lo leí al revés… “es la falta, en inglés significa pecado. La primera falta”. Pero acá pecado es en el sentido de la irrupción de goce.

Lito: -No. ¿Sabés qué? La irrupción de goce no es pecado si no tenés una ley que te lo prohíba. Inclusive si vos venís de antes te das cuenta que dice “Eva utilizó el lenguaje para pecar”, ¿por qué? Porque habló con la serpiente, y con la serpiente decidieron comer la manzana. Entonces, aquello que nombra Joyce, ahí estás al nivel de la nominación, a partir de eso (…) una escritura, algo que tiene que ver con la nominación, simbólico, real, imaginario, Joyce (…). Lo que hace Eva es se pone hablar, el parloteo del parletre es lo que aumenta la prohibición. Cuanto más hablamos más prohibimos ese goce que tiene el síntoma. Entonces él dice “si se pudiera cumplir la castración”, o sea  si se terminara de situar el goce en relación a la castración, “habría la posibilidad de hacer un discurso que no fuera del semblante”. Y ese discurso que no fuera del semblante sería un tratamiento del goce sin la culpa. Sin el pecado.

-“En inglés significa pecado, la primera falta. De ahí la necesidad de que no cese la falla. Que siempre se agranda”, sería porque utilizamos el lenguaje.

Lito: -Y el lenguaje introduce lo necesario: leyes.

-¿Cómo hacer para trabajar ese goce sin la palabra? ¿Es una trampa el análisis?

-¡Y sí!
(risas).

Lito: -Es una trampa… ¡Escuchame! ¿Por qué estamos leyendo el 24? ¿Por qué estamos diciendo que hay que hacer otro análisis? Porque hay que hacer un contra análisis. Porque el psicoanálisis de la palabra es una trampa, en la que hay que caer. El analista no se la tiene que creer.

-“De ahí la necesidad de que no cese la falla. Que siempre se agranda” o sea que hay un continuo… Salvo que experimente el cese de la castración como posible”. ¿Esto último?

Lito: -Pasar de lo necesario, que es lo que no cesa de inscribirse, pasar a cesa de inscribirse. Lo que no cesa de inscribirse es la castración. Todo el tiempo por el hecho de que hablamos hay castración. Entonces si pudiéramos callarnos… Cesa la (…) de la culpa. No somos culpables de nada.

-Ni deuda ni culpa ni nada.

Lito: -Cambia tu relación con el otro.

-“En otro momento señale que este posible es lo que cesa de escribirse/inscribirse, como lo veo tan (…) pienso que hay pese a todo unos cuantos que ya conocen mis inventos. Pero ustedes no han notado, porque yo mismo no lo he hecho, que es preciso poner allí la coma. Lo posible es lo que cesa, de escribirse” o sea la castración.

Lito: -Ahí da una vuelta y dice cesaría de escribirse si hubiere discurso que no fuera de semblante.

-O sea el discurso de lo real, o sea un discurso…

Lito: -Cesaría, es muy importante, porque vos nacés en los discursos. En cambio con el “cesaría” no nacés, hay que hacerlo ese discurso. Eso es lo que hace Joyce. Y quizás lo hagamos nosotros también en un punto…

-Lo que pasa es que… Joyce calma su sed, pero por ahí eso tiene que ver con un elemento que no tiene que estar todo el tiempo presente. Y bueno, calmó su sed, ¡y después siguió viviendo!

Lito: -Pero escuchame… Siguió viviendo como el culo. Cuando calma su sed vive mejor, esa es la cuestión. Como Joyce, como Nietzsche. Nietzsche no elimina a Apolo. Quiere que haya entre Dionisio y Apolo otra articulación. Apolo es el orden, Dionisio es el quilombo. Uno podría decir un poco “Dionisio soy yo y ustedes ponen un orden a mi locura”. Pero lo que se trata no es de matar a Dionisio, sino lo que se trata es de poner a Apolo en algún tipo de relación no mortífera con Dionisio.

-Por eso a mí me parece que él va a ir preso de eso porque cae también. Pero ¿qué denuncia con Zaratustra? Fue el primer profeta que habló de una duplicidad del bien y del mal. Entonces como fue el primero en hablar de eso dice fue el primer moralista, fue el primero que se equivocó y el primero que se dio cuenta que no se puede sostener la duplicidad. Pero habla de duplicidad.

Lito: -Pero tampoco se puede vivir sin la duplicidad, que es lo que vos decís, ¿no? Ahora como con este lenguaje que tenemos, que nos hace agrandar la castración, inventemos algo en la vida que nos permita un poquitito cesar un rato de vivir en la falta, de vivir en toda esta mierda que nos trae la religión y el otro.

[…]

-¿Cuándo toma la máquina en el antiedipo decís vos? Es donde más se acerca pero no encuentra la forma en cómo llevarlo adelante. Lo interesante es que el método psicoanalítico plantea una posibilidad de eso. Una posibilidad de eso siempre y cuando no instauremos como verdad la transferencia. Sino que la verdad en el psicoanálisis son dos cuerpos que se encuentran y que gozan.

-O sí, instaurar la verdad como transferencia, total la verdad es uno de los tantos elementos que van a caer.
Lito: -Pero que no sea el deseo del analista (…). El deseo del analista a lo que apunta es nada que ver con el cuerpo. Como todo deseo. El deseo es lo que hace que el cuerpo no pueda estar presente. Definida como Lacan. Está la defensa… Pero la defensa es el parloteo del parletre. Por eso la importancia que tiene la sesión previa. Lacan avanza hacia ese punto porque hay una temporalidad propia a esto de decir el silencio del analista. Que no es el silencio de que no haya palabras, es el silencio de acallar el parloteo del parletre.

-Sí, en eso estamos todos de acuerdo.

Lito: -Es sin cesar. Mejor que vengamos acá, y parloteemos acá.

-Pero ahí ustedes ven que la operación es eficaz en el momento en que si algo de eso se detiene hay una inscripción. Y esa inscripción (…) cada uno por su cuenta.

Lito: -Yo estoy volviendo a leer ahora a Descartes, el momento de Descartes de las cosas que piensa, ese momento que es nada más que un instante que no se puede recomenzar. Si él hubiese parado en “así sea” hubiese descubierto esta última parte de la enseñanza de Lacan. Pero él quiere deducir de eso una existencia, o sea, quiere dialectizar la cosa que piensa.

-Él llega a un ateísmo máximo.

Lito: -Ese punto solamente, después como quiere deducir y tiene que llamarlo a dios.

-Bueno, porque quiere volver a corregir el saber.

Lito: -Claro, tener un lugar para el conocer. Me parece que es el otro punto importante, ¿no? Que esta parte de la enseñanza de Lacan contradice cualquier teoría del conocimiento.


[…]