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lunes, 2 de septiembre de 2013

3ra reunión del 2013 5ta parte (final)

El revés de Lacan



3ra reunión del 2013 5ta parte (final) 
Gerardo Maeso-Lito Matusevich

Comentario: En el final de “Intervención en la transferencia”, Lacan dice que está la imago de Dora chupándose el dedo y tirando de la oreja del hermano, ya es una relación al Otro.


Lito: El problema es que eso se lee como fantasma, ahí ya hace lazo, no es chuparse el dedo solo, lo sitúa como imago, la imago es siempre del Otro. La imago especular siempre responde al cuerpo del Otro. En esto no es imago, es consistencia.


Comentario: Un ejemplo del siglo XXI, “mamá se me puso el pito duro”, y la madre le dice “¿te asustaste?”, ”No, ¡me gusta! Me hace cosquillas”, la madre le intenta poner eso ahí, la madre es quien se asusta, ¿eso no es un acontecimiento de cuerpo?


Lito: El punto es que cuando vos hablás de la imagen, de lo imaginario, es siempre la imago del Otro, la imago es siempre del cuerpo del Otro, no es tuyo, es especular, es el espejo. Lacan va a investigar esto, que lo lleva al fantasma. Lacan saca lo especular y ahí pone el fantasma.


Comentario: “esa imago es una matriz imaginaria que va a ser la base de los automatismos de repetición…” quiere decir que funciona como fantasma, pero la lectura lacaniana del fantasma en esa época, es un fantasma imaginario, ese fantasma se va a repetir a lo largo de su vida.


Lito: ¿Dónde estaría la cuestión con esta iteración del goce? Decir “chuparse el dedo” es ya una imaginarización, pero la cuestión es que chuparse el dedo es una construcción que hace el análisis, y por eso es fantasmática. En esto no se trata de una construcción del análisis, está más bien algo del lado de “El Horla” de Maupassant, es absolutamente extraño, es ese goce de quien dice “yo lo hago esto y no puedo dejar de hacerlo”. Lo podemos tomar desde el lugar del drogadicto, ¿dónde tiene el error el drogadicto?, en que a ese goce le pone un objeto, por eso queda tachado, en el discurso de la ciencia. Es una forma de taponar el goce del cuerpo.

El tema de cómo se presenta en la experiencia es cuando cada uno llega ese lugar, como “El Horla”, donde no hay un fantasma, una imago, o algo así, el tema es no puedo hacer nada con eso. Uno sabe que algo tiene que ver con el cuerpo de uno, que ni siquiera es de uno, hay una extrañeza de eso. “Yo sé que todo esto que hago, va en contra de mi, que me hace infeliz, me hago un tonto, me hace sufrir y sin embargo no puedo dejar de hacerlo”.

Comentario: Pero hay una figurabilidad.


Comentario: Hay algo inicial de cuerpo, que está ahí haciendo eso.


Lito: El problema es cómo con eso hacés un discurso que no sea del semblante, porque si ya lo situas agarrado de la oreja del hermanito es un semblante y por otro lado, ya es una construcción del análisis. Ella no llega al acontecimiento de cuerpo, que para ella significa haber sentido una satisfacción en los labios muy particular. “Chuparse el dedo” ya es una imaginarización, en el sentido especular y simbólico, del sentido, pero “chuparse” sin el dedo, cuando ponés el dedo ya es un objeto. Antes de que se lo vaya a decir a la mamá, “mirá se me paró”, sino en el mismo momento que eso irrumpe.


Comentario: El problema que tuvo Freud era que él descubría lo real y después necesitaba armar el Edipo, el sentido, el descifrado, él la arruinó con eso.


Lito: Eso no está sólo en Freud, está en todos, hay que generalizarlo, es la raíz misma de nuestro sufrimiento.


Comentario: ¿El paso siguiente sería “la anatomía es el destino”?


Lito: El gran problema es que la anatomía es un significante, el soporte anatómico es un significante; que vos digas “fue un goce en el pene” ya es anatomía y no es el acontecimiento en sí mismo. Lo que sabemos desde nuestra pobre experiencia cotidiana, porque ese goce está siempre en nuestra realidad. La genialidad de Lacan está en haberse dado cuenta en que había que desmontar toda explicación para llegar a decir que el psicoanálisis es solamente un sesgo práctico para sentirse mejor, eso es desmontar a Freud.


Gerardo: Acá la relación entre el acontecimiento de cuerpo y el sentido, la hace Miller.


Lito: Freud hace la semántica del síntoma.


Gerardo: Además dice el acontecimiento de cuerpo está definido como sinthome. La última parte, síntoma y acontecimiento de cuerpo, acá dice que hay una ligazón, el sinthome sería el espacio que se genera, donde se presupone que el acontecimiento de cuerpo va a emerger.

Al final dice: “por eso Lacan no duda en acordar (…) al inconsciente, es hacer de él un querer ser, una falta en ser relativo al análisis. Otro tanto ocurre con el sujeto supuesto saber, no le acuerda estatuto a nivel de real, son términos que dependen del aparato de discurso. Por el contrario, aunque descubiertos a partir de la experiencia analítica, en especial el pensamiento acerca de la experiencia, tanto “hay de lo uno”, como “no hay relación sexual” tienen para nosotros un valor a nivel de lo real”. “Hay de lo uno” responde a este goce que no se articula al Otro.


Lito: Acá queda claro entonces, que “il y a de l`un” es lo que llamamos goce de cuerpo.


Gerardo: en tercer lugar situamos toda una posición correlativa, la del autogoce del cuerpo”.


Lito: “Autogoce del cuerpo”, hay que leerlo en este sentido, que el cuerpo se autogoza, no es que hay un sujeto, un parlêtre que autogoza del cuerpo. El cuerpo se autogoza, el cuerpo se goza a sí mismo.


Comentario: O el goce toma el cuerpo.


Lito: Más bien toma cuerpo.


Gerardo: hay de lo uno y no hay relación sexual, corresponde leer las tres juntas. Esto acuerda una dirección a la escucha analítica.


Lito: ¿Por qué hay escucha analítica?, porque hay cadena significante, ¿y qué es la cadena?, una separación donde no hay identidad del Uno con el Uno; si el significante Uno se significara a sí mismo, no hay interpretación analítica, hay interpretación porque el Uno no se puede significar, entonces en eso que no se puede, se introduce la interpretación como significación. En este campo, como no hay eso, porque hay el autogoce del cuerpo, y no hay separación porque no hay conjunción, no hay relación. Lo que aparece es “es lo que es”, la rosa es sin por qué, es “así sea”, “así sea” es eso, siempre eso y nada más que eso.


Comentario: ¿Cómo das cuenta de eso?


Lito: No lo podes demostrar, cuando lo demostrás parloteás.


Comentario: Pero se presenta.


Lito: Hay que saber hacer con él, si hay que demostrarlo, el psicoanálisis es una teoría, pero como no se puede demostrar eso, el psicoanálisis “es un sesgo práctico para sentirse mejor”.


Comentario: Saber hacer con el acontecimiento de cuerpo, el sinthome, en tanto acontecimiento de cuerpo.


Lito: Pero para eso hay que terminar con el parloteo del parlêtre.

Gerardo: Miller dice que eso exige un tiempo, que a esto no se llega sin un tiempo y es un tiempo de análisis.


Lito: Es un tiempo de análisis que hace que el análisis no tenga fin.


Gerardo: Con lo cual demostramos que los argentinos estábamos en el verdadero psicoanálisis. Cuando los franceses llegaron aquí decían que acá nosotros pasábamos de un analista a otro, y que el análisis era sin fin. La buena que venía a traer Francia, desoyendo un poco a Freud que decía que cada 5 años había que analizarse, era un cierre conclusivo del análisis, a través del atravesamiento del análisis y ahora justamente lo que no hay, es un cierre conclusivo, hay un recomenzar cada vez que se termina.


Comentario: Por eso pone en cuestión al pase.


Gerardo: Claro, porque el pase estaba hecho alrededor de fórmulas que implicaban un atravesamiento. Por eso Lacan dice “me las paso pasando”, cuando él dice me la paso pasando, quiere decir que no hay cierre.


Lito: Te voy a contradecir, qué nos paso a los argentinos que hemos pasado de un analista a otro. Eso por un lado, es cierto que tiene que ver con lo que vos decías, pero a la vez eso sostiene al sujeto supuesto saber, porque cada uno de esos pasos que nosotros hacíamos, vamos a otro de otra teoría o que sabe más, que tuvo más análisis; o porque hizo el pase, y con ese hago el pase. Entonces se convierte todo esto en un gran ideal, y sin embargo lo que se pone en juego en esto es que lo que se desfigura es la figura del analista. Lo que aparece como absolutamente responsable de un análisis es el analizante, y es alguien que nunca sale de ser analizante, uno podría decir, no hay analistas, sí hay analizantes. Esa es la diferencia con el no hay del analista, el ser del analista y todo lo demás, pero sí hay del analizante porque es el analizante el que goza. Hay que redistribuir entonces ese lugar del analista, sino se sigue esperando del analista. Y en esta teoría nada se espera del analista, solamente uno va al analista porque hace falta este encuentro de dos cuerpos, dos cuerpos que gozan, y que hay momentos que las cosas resuenan en ambos. Es difícil definir ahora al analista, ¿cómo definís al analista?


Gerardo: Pero acá hay una cosa “esto acuerda una dirección a la escucha analítica”, es de esta otra dirección a la cual tenemos que aportar nosotros.


Lito: No es lo que el analista dice, sino el cuerpo. Terminar un análisis supondría que habría una salida al sinthome, como la hay al fantasma, y al sinthome en tanto iteración de goce. No hay cura de eso, no hay cura del goce ese.


Comentario: Dieron en el canal Encuentro, los testimonios de Laurent y otros, que se analizaron con Lacan, el caso de una mujer, analizante de Lacan. Él se levanta en el momento en que ella recuerda algo muy puntual, que tenía que ver con un horario que eran las 5 de la mañana y ella repetía, le toca la mejilla, ahí Lacan no hace ninguna interpretación.


Lito: Hace de un significante un gesto.


Comentario: Y ella dice que tiene esa sensación, fue interesante, cambió palabras por algo del cuerpo. “Una cita con Lacan”.


Lito: En mis dos últimos análisis, tuve sesiones de 10 segundos. Nunca me voy a olvidar de una sesión mía, Marta estaba eligiendo un regalo abajo, subo por el ascensor, le dije “me voy a análisis”, vuelvo y para mi habían pasado 10 horas, ella todavía estaba comprando, le hago una pregunta y ella me dice “¿cómo ya volviste?”. Entré, me acosté en el diván y salí. Hay una lógica que investigar y trabajar que es la lógica de la sesión breve, y breve breve.


Gerardo: Estas tres cosas, hay de lo uno, no hay relación sexual, el autogoce del cuerpo, son esas tres las que acuerdan una dirección absolutamente diferente.


Lito: Lo interesante ahí, es que Miller también cambia, del inconsciente que se lee, pasa a hablar de la escucha analítica, cosa que supone por lo menos que haya dos, uno que habla y otro que escucha. Acá, él vuelve a decir “escucha”, eso me sorprendió. Cuando se habla de materialidad significante, se vuelve a poner el oído frente a la lectura del inconsciente, y esto tiene que ver con la voz, porque la voz empieza a tener una dimensión muy particular en relación al goce, mucho más que cualquier otro orificio. 


lunes, 26 de agosto de 2013

el revés de Lacan 3ra reunión del 2013 4ta parte

El revés de Lacan


 3ra reunión del 2013 4ta parte

Gerardo Maeso-Lito Matusevich

Lito: Me parece que tenemos que partir de esto, que nosotros acá también estamos parloteando como parlêtres sobre eso, que lo único que podemos alcanzar es hacer algo con eso y mostrarlo (si se puede mostrarlo); en ese sentido está el cambio de perspectiva del pase, porque cualquiera que dé testimonio de eso está parloteando igual que nosotros parloteamos acá. Algunos parlotean mucho.

Gerardo: El autoerotismo es aquello por donde uno tiene conexión con su cuerpo.


Lito: Digamos que es el acontecimiento de cuerpo, por ejemplo Juanito cuando tiene la primera erección, ese goce, ese es el acontecimiento de cuerpo. Cuando se le para el pito es acontecimiento de cuerpo para Juanito, pasa por los orificios.


Comentario: El “puro placer”, que lo pone en itálica (y creo que no es un detalle menor), es cuando está investigando algo, y además el acontecimiento en el cuerpo en Juanito cuando se le para y la madre le dice que es una porquería, es antes de instalarse el dique del pudor y de la vergüenza, hay todo un trabajo de pudor con la represión primaria, es antes de todo eso.


Gerardo: Eso sería un acontecimiento de cuerpo.


Comentario: Pero él dice “es puro placer”.


Comentarios: Cuando Joyce dice que el cuerpo se le cae como una cáscara.


Lito: Me parece que ahí tenemos dificultades para seguir eso, no todo tiene la misma continuidad; el problema es qué quiere conseguir Joyce con eso. Hay una creencia en el cuerpo porque el cuerpo se puede escapar totalmente. El gran problema que se generó con esto es pensar que entonces que el cuerpo se dispare, o que nuestro cuerpo se demuestre que no es nuestro, es propio de los psicóticos... no es así, el cuerpo como tal es un cuerpo (si se puede decir así), la noción que surge de cuerpo, es algo de lo que nada se puede decir pero que tenemos seguridad que se nos escapa, y se nos escapa todo el tiempo en el acontecimiento del cuerpo, “eso hace lo que quiere” sin que nosotros podamos ahí hacer nada con eso. El parloteo del parlêtre no consigue hacer nada con eso.


Comentario: Por eso no toda locura es psicótica.


Lito: Y por eso somos todos locos, somos todos esquizofrénicos o todos autistas a nivel de ese goce. Si uno va leyendo detenidamente el seminario XXIII, la cuestión es que Lacan dice “uno cree tener un cuerpo, y eso se nos escapa todo el tiempo”.

Gerardo: El problema es que habría dos pasos: uno, la constatación de que se goza de un cuerpo, y el otro, de que ese cuerpo uno cree tenerlo.

Lito: No se goza de un cuerpo, el cuerpo goza, si no es la posición perversa “se goza de un cuerpo”; en el autismo es “el cuerpo goza”. Juanito en ese sentido es extraordinario.


Gerardo: Cuando el cuerpo goza, del cuerpo que el cuerpo goza se deduce que se tiene un cuerpo.


Lito: “Se tiene” ya supone un parlêtre.


Comentario: Se goza, ni siquiera es que uno es activo, el cuerpo gozado, Juanito no dice “voy a gozar”, es ajeno, perfora toda pantalla, entonces no es que el cuerpo goza, sino que se goza un cuerpo, el cuerpo es gozado, se goza un cuerpo. Hay un acontecimiento de cuerpo.


Gerardo: Un cuerpo se goza.


Comentario: Porque se tiene un cuerpo se goza, es la definición del Seminario XX.


Gerardo: Eso le da una diferente entidad al cuerpo, de donde surge el “se tiene un cuerpo”, aunque esto sea muy endeble porque cada momento fuga al cuerpo, pero hay un cuerpo.


Comentario: Lacan dice “afectado”, y eso es lo que hace que no sea del orden de ningún afecto.


Lito: Nosotros creemos que tenemos un cuerpo y le ponemos un nombre consistente, todo lo que se nombra es imaginario. El primer ejemplo con el que Lacan trabaja esto es con el Génesis.

Gerardo: Adán nombra las cosas, ergo le da la categoría de cosa a las cosas que nombra.


Lito: No hay otra forma de darle la categoría de cosa, de objeto, a algo que ni sabés qué es, entonces cuando lo nombrás, lo imaginarizás y le das una consistencia. Este lugar del nombre como imaginario, no simbólico, es lo que le permite a Lacan decir que lo único que se puede hacer es imaginarizar lo real, no se puede simbolizar lo real; lo real se puede imaginarizar siempre y cuando no lo hagas caer en el parloteo del parlêtre, por eso ahí no tenemos discurso que no sea del semblante.

Esa página del seminario El sinthome, cuando uno lo relee con esto, por eso yo fui a ver las diferencias entre Frege y Peirce, me parece que se ve bien ahí la diferencia entre uno y otro, porque son los dos creadores de la semántica, de lo que se trata es de cómo se puede acceder a través de algo a partir de la palabra.b El “ground” de Peirce es un concepto que sería el mismo que “el modo de estar” de Frege; el “ground” es algo que se le adosa a lo real, “fundamento” es la palabra, es el “fundamento de”, que está en el triángulo semiótico. Tiene un fundamento, porque si no la semántica se le borra totalmente, o sea que la semántica no accede a ningún conocimiento. El gran problema que tiene el nacimiento de la semiótica es la pregunta si yo puedo conocer, la gran pregunta kantiana; cuando yo uso, no da conocimiento, si digo “a es igual a b”, ahí accedo a un conocimiento, es la cuestión que hay que debatir.

Dice Frege, “el conocimiento es cuando, aquello que nombro le puedo introducir un sentido”. “Sentido” para Frege, no es significante, o sentido, sino que es que quiere decir algo, quiere decir más que eso, no lo que quiere decir, que es la significación, sino que eso quiere decir algo. Entonces, cuando él toma el ejemplo de la estrella vespertina y la estrella matutina, es “a = b” porque ambas tienen una relación con el nombre propio que es “Venus”. “Venus” para Frege no es lo real, para Frege es un nombre propio, es un modo de estar, es algo que da una consistencia a algo a lo que los sentidos no alcanzan.


Gerardo: Que denota una cosa.


Lito: Que denota R, entonces tenemos el campo del sentido, que es la relación imaginaria-simbólica del nombre propio con el campo del sentido, eso se ve bien en Frege. Pero tenemos una relación que no tiene nada que ver, todo lo contrario, entre el sentido y lo real, no hay relación para Frege. La relación es entre el nombre propio y lo real. Entonces plantea una dualidad de relaciones. Hay una relación entre el nombre propio y lo real, y hay una relación entre el nombre propio y el sentido, pero no hay relación entre el sentido y lo real, las dos dualidades como él las sostiene y que intenta demostrarlas desde la lógica.

Gerardo: Ahí va a haber un abrochamiento cuando hay nombre, sentido y real se cierra, se arma ese lazo entre los tres.


Lito: Por eso uno tendría que decir “el nombre del goce que habita”, pero no podría decir jamás “el nombre de mi goce”, lo máximo a que se podría llegar es a nombrar un goce que habita ahí, nada más.


Gerardo: del cuerpo en tanto se goza, es decir la traducción lacaniana de lo que ha designado Freud como autoerotismo. La afirmación según la cual no hay relación sexual todo cuanto hace, es repercutir esa primacía del autoerotismo”. No hay relación sexual hace repercutir la idea de que hay autoerotismo. Y antes decíamos: “Un ser que funda su ser en la palabra es un ser evidentemente frágil, discutible y acerca del cual nada dice a priori que tenga acreditada una reserva de real”.


Lito: Que tenga acreditada una “respuesta de real”, es importante la palabra “respuesta”, porque “respuesta” es que hay respuesta de lo real, porque está la frase muy conocida de Lacan que dice: “el sujeto, como significación, es una respuesta a lo real”.


Gerardo: Y acá no habría respuesta de real.


Comentario: No es lo mismo que “reserva”.


Gerardo: “Reserva de real” es como si se acumulase una reserva de real, en ese bla bla bla, no hay un carajo de eso.


Lito: “Respuesta” es aún mucho más que eso, porque implica que hay un simbólico en lo real.


Gerardo:El síntoma definido como acontecimiento de cuerpo, que de toda evidencia da lugar a la emergencia de sentido, a partir de este acontecimiento, una semántica de síntomas se despliega pero en la raíz de los síntomas freudianos que hablan con tanta elocuencia y se descifran en el análisis que producen sentido, hay un puro acontecimiento de cuerpo”.


Gerardo: Detrás de los síntomas hay un acontecimiento de cuerpo.


Lito: El síntoma como semántica.


Gerardo: Millerianamente hablando, detrás de la estructura formal del síntoma hay un acontecimiento de cuerpo. Como decían ustedes, “solicitación somática”. “Solicitación somática” es aquello que aparece como puro cuerpo antes de la semántica. ¿Pero en la solicitación somática no hay demanda de sentido?


Comentario: Después se le abrochará. Freud dice, tenemos el síntoma cuando se le abrocha sentido, cuando tenemos el puro cuerpo no podemos pensar el síntoma, porque Freud piensa el síntoma como descifrable, entonces tiene que abrocharle sentido, pero de entrada es la pura solicitación somática, es sin soldadura entre la fantasía, la representación y la pulsión.


Lito: Me parece que la idea de Lacan no es la vía que sigue Freud.

Gerardo: Tomando lo de Freud, que hace la ligazón entre esta solicitación somática y el sentido. Pega ahí.


Lito: El tema es que no pega, ese goce de Juanito iterará toda su vida como acontecimiento de cuerpo, y no va a tener relación con nada más, va a estar separado de todo. Esa sería la gran vuelta que hace el contrapsicoanálisis. El contrapsicoanálisis sería el psicoanálisis que operaría en contra del sentido, quiere decir desarmar todo lo que el sentido tejió para arribar a ese goce que itera.

Gerardo: Sería como a Juanito hacerlo arribar a aquello que lo angustió.



Lito: Es decir el Edipo es mentira, lo que construiste con el caballo es todo verso, de lo que se trata es de otra cosa, que te gusta tocarte el pito y nada más.

lunes, 12 de agosto de 2013

3ra reunión del 2013 3ra parte

El revés de Lacan



3ra reunión del 2013 3ra parte 
Gerardo Maeso-Lito Matusevich

Comentario: Como los pacientes que dicen no tengo un problema familiar, no es por esto ni aquello, es porque sí, no es porque me pasó algo, es porque sí.

Comentario: Uno neuróticamente pregunta por qué.

Lito: Ella tiene experiencia con drogadictos, es jefa de un servicio de drogadicción y sabe mucho del tema, ha escuchado mucho de esto.

Comentario: Se presentan así, es porque sí, es difícil hacerlos hablar.

Comentario: La perversión también.

Lito: Parece, si, pero el problema con la perversión es que la perversión no es sin Otro. A diferencia del adicto la perversión necesita de ese Otro, no hay de ese goce sin el Otro. La relación del adicto es puramente con el objeto, con el tóxico, que no es un Otro, el tóxico es un objeto.

Gerardo: Pero él hace una ligazón ahí, por eso es interesante lo que trae Miller acá, a ver cómo lo entendemos, ayer me puse a leer esto y me dije: “¡pero esto está todo mal Miller!” (Risas)

Lito: Lo que pasa es que Miller dijo que no hay causa y nosotros lo leemos desde ahí.

Gerardo: Pero digo que estamos más avanzados respecto de esto por ejemplo, cuando decimos “il y a de l’un” es un mero sonido, no estamos diciendo que se une a un significante, no estamos diciendo que corresponde a un punto de fijación.

Lito: Por eso yo digo que está mal traducido “Ou Pire”, en ese punto, porque “Il y a de l´un” no se puede entender como el rasgo unario, no se puede traducir, lo interesante es que no es traducible.

Gerardo: Lo que estamos hablando acá, lo que estamos llevando a cabo con Lito en la EOL, tiene unos puntos de avance respecto de esto mismo, que por otro lado no es tan antiguo.

[...]

Lito: Yo pienso al revés, porque él arrimó en la conferencia nosotros leemos así.

Gerardo: Pero se viene deduciendo de muchas lecturas, acá hay una lectura que hicimos de Descartes, hay una lectura de Heidegger.

Lito: No nos olvidemos que si esto uno lo compara con “La ultísima enseñanza de Lacan” tiene una continuidad, muchas de estas cosas están, uno ve que Miller está elaborando todo eso, por eso me parece que uno llega a esto porque Miller nos lleva de la mano.

Gerardo: En la “La ultísima enseñanza de Lacan” dice perdí todo pie, tengo que volver a leerme.

Lito: Es un arrasamiento, dice que cuando uno toma la perspectiva de lo real como aquello primero de todo desde donde uno parte, y lo real es sin definición, es que se cae toda la cuestión del semblante. Sí es cierto que Lacan intenta hacer un discurso que no sea del semblante, no hay otra forma, hay que atravesar esta angustia para ver si hay alguna posibilidad de salir del lazo paranoico, que la vida no sea la paranoia de pensar qué hace el otro conmigo, “che vuoi”.

Comentario: Que quiere el otro de mi.

Comentario: La iteración o la irrupción de goce sería sin causa, ¿quiere decir que un día se te presentó?

Lito: Yo creo que te atraviesa desde el momento en que nacés y eso te acompaña toda la vida, hasta tu muerte.

Comentario: Te acompaña pero va más allá de toda causa, de todo semblante, de toda ley, de todo encuentro.

Lito: ¿Por qué es ese goce y no otro? Creo que es azaroso.

Gerardo: Ahí entramos fuera de la causa.

Comentario: En cómo surge creo que no es tan azarosa la iteración.

Gerardo: No, cómo surge no.

Lito: No, es a partir de un acontecimiento, pero un acontecimiento tiene algo que no está marcado por ningún destino, no hay determinismo en el acontecimiento, es algo que sucede, y me parece que en ese punto hay que tomar en cuenta que eso no se modifica con ningún régimen de saber. Ese es el fracaso del psicoanálisis, la estafa analítica es pensar que con el sujeto supuesto al saber, con algo del orden del sentido, del saber, algo puede modificarse en relación a eso, sin embargo, de lo que se trata es que es al revés. La enseñanza de Lacan empieza al revés en eso, hay que hacer caer todas las suposiciones de saber para que el sujeto no sepa más y pueda enfrentar eso con el hacer. Por eso me parece que lleva a hacer toros, es un hacer no tiene nada que ver con un saber.

Gerardo: Hay una cosa que la descartamos, sabemos de lo que se trata, de los famosos fractales, un triangulito que se va repitiendo y la figura general es una pirámide. Eso que para nosotros aparece un poco tonto, en el sentido que eso sería el goce que itera, Miller le rompe la cabeza a los matemáticos, lo que nosotros hacemos como un juego de niños, es algo que a los matemáticos le rompe la cabeza.
Uno pensó que el fractal, como es objetivable, y uno no es matemático, se reproduce un triángulo, se va reproduciendo, va aumentando de forma y todo quedó ahí, pero matemáticamente es un problema, y hay que definirlo.

Lito: Esto de la iteración es un problema muy grande en computación, eso se ve muy bien cuando una máquina se cuelga, ahí, cuando está colgada es cuando se itera la máquina, y hay que resetearla o hay que hacer un contraprograma. Parece ser que cuando programás todo el tiempo te aparece la iteración, entonces tienen que hacer un contraprograma para poder salir de la iteración.

Comentario: ¿Si eso lo llevamos al psicoanálisis, cómo sería?
Lito: Saber hacer.

Gerardo: Es el saber hacer que no está codificado.

Comentario: Que no va por el sujeto supuesto al saber.

Gerardo: No, no va por la conexión significante.

Lito: Lo único que te queda hacer es un contraprograma, como el contrapsicoanálisis, es la única forma de detenerlo, sino va hasta el infinito y siempre igual.

Comentario: En relación a lo singular del goce de cada uno.

Lito: Si vos ponés que lo real es indefinido, tampoco lo podés definir como singular, ni de cada uno, no podés tomarlo. Es la clínica misma, tenés que cambiar la mentalidad en la clínica. ¿Cómo hacés con la singularidad sin la subjetividad? Tal es así que Lacan deja de hablar de sujeto, inclusive hace caer el parlêtre y usa l’homme , hombre o individuo. El goce singular es también un semblante, la singularidad es un semblante.

Gerardo: Ahí cae el concepto de identidad, lo que coagula una identidad.

Lito: Por eso angustia.

Gerardo: “Pero más allá del pase descubrimos un más allá de la semántica de los síntomas, es decir, una pura reiteración en lo real del uno del goce”, ahí podríamos decir “il y a de l’un”.

Lito: No dice “du” que sería “de”, “Le un de jouissance”, de goce o “El uno goce” sería, porque es un partitivo que no se utiliza en castellano.

Gerardo:“Es precisamente la razón por la cual no puede ya entonces contentarnos hablar del sujeto, decir que la experiencia analítica se ubica en el sujeto de la palabra, estamos obligados a poner el cuerpo en la acción puntual y por eso Lacan se refiere al habla ser, es decir un ser que sólo funda su ser en la palabra. Es un ser evidentemente frágil, discutible y acerca del cual nada dice a priori que tenga acreditada una reserva de real, remarquen bien que Lacan no introduce el cuerpo del que se trata como un cuerpo que goza, ese cuerpo que goza es para el escenario porno, nos ubicamos en el registro Freud”.
Es el goce expuesto, es el goce de la pornografía. Decía, bueno, durante toda la semana tuve siete trabajos, o sea que siete veces hice el amor frente a las cámaras, lo que me causó problemas porque empecé a no tener orgasmos con mi marido. O sea que la exhibición de lo porno le impedía un goce íntimo que era el llamado orgasmo con el marido, o sea le alteró la posición gozosa. Por eso dice que hay que tomar distancia, el trabajar para la cámara produce esa pérdida de goce íntimo, para la cámara o la cama de otros (risas).
“Sino del cuerpo en tanto se goza, es decir la traducción lacaniana de lo designada por Freud como autoerotismo. La afirmación de Lacan no hay relación sexual, todo cuanto hace es repercutir esa primacía del autoerotismo, el sinthome es definido como acontecimiento de cuerpo, que de toda evidencia da lugar a la emergencia de sentido. A partir de este acontecimiento de cuerpo una semántica de síntomas se despliega, pero la raíz de los síntomas freudianos que hablan con tanta elocuencia y se descifran en el análisis que producen sentido, hay un puro acontecimiento de cuerpo”.
El goce que se exhibe, es el goce del cuerpo, el porno, no tiene que ver cuando uno dice un “cuerpo se goza”. El cuerpo se goza está ligado al autoerotismo, ergo sería lo que no pasa por la relación con el otro, no pasa por el significante.

Comentario: Por eso dice que es autoerótico.

Lito: El significante se introduce con el falo.

Gerardo: Para ejemplificarlo, cuando uno llega al goce de su cuerpo, que es autoerótico, implica que no es transmisible, es algo que pertenece a la vida, en el sentido de que sin ese goce el sujeto no podría sostenerse, porque sería un autómata que está sometido a la ley del significante y la relación con el Otro. Tiene que ver con lo vivo del cuerpo.

Lito: Tratemos de no adjetivar, cuando uno adjetiviza intenta ahí colocar un semblante, decir lo vivo, lo muerto, estás poniendo significante. Metodológicamente en este punto lo tenemos que decir como impronunciable, ese goce es impronunciable semánticamente, este es el tema.
Para los que estudian Pierce, por ejemplo, el objeto es una primera instancia, es semánticamente imposible de decir algo de él, porque cuando vos lo pasás de la dimensión de lo real a un representamen o un signo, ahí ese objeto ya no es el objeto, si lo entrás en el campo semántico. El esquema de Pierce muestra bien este punto, inclusive, si lo hacés entrar en el campo semántico el objeto mismo se hace semblante.

Comentario: Cuando yo preguntaba, apuntaba a si todas estas frases que leímos no tienen que ver con esto.

Lito: Es que las tres vías del cuerpo son las tres imaginarias, porque son consistencia. Lacan dice hay tres consistencias, una consistencia imaginaria, una simbólica que es el lenguaje, y una real de la cual nada sabemos. Es interesante que ahí diga “nada sabemos”, porque quiere decir que a nivel de la consistencia del cuerpo, nada se puede saber. “Nada sabemos”, que es una frase del XXIV, lo que introduce es que eso no pertenece al discurso. Quiere decir que la relación de lo imaginario y lo real no pertenece al campo del saber. Cuando él habla de la consistencia como cuerpo, marca dos relaciones: de lo imaginario con lo simbólico y de lo imaginario con lo real, y de lo imaginario mismo que es la consistencia. Lacan no habla de lo simbólico, sino de la consistencia simbólica y de la consistencia real e imaginaria. Cuando habla de esto no está diciendo lo real, lo simbólico y lo imaginario, está hablando de cómo queda articulado lo simbólico y lo imaginario, y como está articulado lo real y lo imaginario.

Comentario: ¿Y el acontecimiento de cuerpo dónde lo ubicás?

Lito: Entre lo imaginario y lo real, anterior a cualquier semántica.

Comentario: El trauma es lo real.

Lito: Ya cuando es trauma, se introduce lo simbólico, porque el trauma es agujero y ahí hay una relación ya semántica. Es un punto muy delicado que donde Miller mejor lo trabaja es en “La ultísima enseñanza de Lacan”, me parece que construye muy bien el concepto. Me parece que el punto que puede guiarnos es pensar que en esa frase, lo que se juega, es la consistencia, o sea la relación de lo imaginario con lo simbólico y lo imaginario con lo real. La característica es que el uno de lalengua, o del lenguaje, hay que debatirlo un poco esto, porque hay dos traducciones.

Gerardo: Pero finalmente es lalengua, lalangue.

Lito: Yo todavía tengo mis dudas. En La ultísima enseñanza toma esa frase y dice lalangue: “porque lalangue deja de ser el ordenamiento significante para ser cuerpo”, lalangue es cuerpo. Sabés por qué tengo mis dudas ahí, porque me parece que cuando se habla de la consistencia de lalangue, es la elucubración de saber que es el lenguaje, porque lalangue en sí misma no puede tener consistencia. “Il y a de l`un” puede acceder a un cuerpo pero tal como lo presenta Lacan, como enjambre, el enjambre no es consistente, justamente el enjambre de los S1 no tiene consistencia.

Gerardo: Pero me parece que ahí está tomando los S1 de la pulsión.

Lito: Voy a tratar de demostrar que están las dos cuestiones en juego, y que hay que diferenciarlas, pero que la consistencia es del lenguaje aunque se la da el “il y a de l`un”.

Gerardo: Entonces, sigamos, acá hay dos cosas, primero lo del autoerotismo, acá lo plantea, en el autoerotismo no hay una relación con el Otro, eso es evidente. Se puede decir que el goce femenino, el goce de la mujer es algo que no puede ser dicho, aunque se lo siente, se lo reconoce.

Lito: Me parece que el punto anterior que leíste es muy importante, que hay que ubicar muy bien, porque se entiende lo que viene después, que es la frase que dice Miller acá:
Uno está obligado a poner el cuerpo al golpe, ¿por qué Lacan habla ahora de parlêtre?, es decir, de un ser que no tiene su ser más que de la palabra, es un ser evidentemente frágil, discutible, y del cual nada nos dice a priori que tenga una respuesta de lo real”. “que ese parlêtre responda de lo real” sería la traducción exacta.
Esta cuestión es muy importante para poder entender lo que viene después, lo que habla ahí del goce. Según la lectura que veníamos haciendo, decíamos el parlêtre es el sujeto más el cuerpo, inclusive algo de eso se deduce de RSI. Acá me parece que Miller está diciendo una cosa totalmente diferente, y especialmente por el lugar donde lo ubica. Porque nosotros pensamos que no hay yo, eso no pasa por el yo, pasa por el sujeto y construimos el sujeto. Cuando aparece la noción de parlêtre nos parece que todo pasa por el parlêtre, que la dimensión de la que podemos hablar es del parlêtre, y acá eso está desmentido por dos cuestiones. Primero por lo del ser y el uno, y segundo por lo que dice de, a nivel de lo real ya no se trata de la palabra, por lo tanto el parlêtre es una ficción, como podría ser el sujeto supuesto saber, es una ficción de ser que da la palabra, nada más que eso. Con esto me parece que se borra de un plumazo de la teoría lacaniana todo lo que tenga que ver con un punto central, en el orden del sinthome. Para el goce del sinthome no hay nada del orden de la palabra, nada que se inscriba en el orden del dicho o pueda acceder a eso.
Esto reubica cuestiones tan importantes como por qué Lacan en el Seminario XXIII, cuando lee el Génesis, habla de que hay un redoblamiento de lo real cuando Eva hace uso de lo que nombró Adán, y que ese redoblamiento es parloteo del parlêtre, el parlêtre parlotea nada más, pero no accede a lo real, por eso cualquier cosa que digamos de ese goce es puro parloteo, es parloteo del parlêtre, todo lo que hablamos en relación a lo real es parloteo del parlêtre. Y es interesante que allí se ubique el autoerotismo, porque el autoerotismo es anterior al advenimiento del significante en Freud, el autoerotismo, se organiza como perversión a partir del falo como significante, y no del goce del cuerpo que es el goce masturbatorio por ejemplo, el goce del mono, en eso nos igualamos.
Creo que tenemos que partir de esto, que nosotros acá también estamos parloteando como parlêtres sobre eso, que lo único que podemos alcanzar es hacer algo con eso y mostrarlo, si se puede mostrarlo. En ese sentido está el cambio de perspectiva del pase, porque cualquiera que de testimonio de eso, está parloteando igual que nosotros hacemos acá.