Comenzamos hace un año a leer el seminario "El Ser y el Uno" de Miller. Esta lectura nos condujo a releer la primera enseñanza de Lacan, centrada en lo simbólico, con la orientación por lo real, de su segunda enseñanza. A ésta la llamamos: El revés de Lacan. Gracias a ello abordamos a los filósofos que acompañan este cambio de perspectiva. La importancia de este debate para el psicoanálisis en la época nos decide a crear este espacio para todos los que quieran participar.
domingo, 19 de mayo de 2013
Notas sobre identifixierung
Olga
Molina
Freud se refiere a la
fijación en un caso de curación por hipnosis, precisamente en una enferma que
no podía amamantar a sus hijos, y reconduce los síntomas a las representaciones
que conecta, en ese caso, con un afecto de expectativa que separa en los llamados
designios, y las expectativas en sentido estricto, que relaciona con aquello
que el sujeto, supone, le acontecerá. Lo conecta con el significado que tendrá
para un sujeto el desenlace y por otro lado el grado de incertidumbre que
depende de la expectativa. Las llamó representaciones
penosas contrastantes.
La ponderación de las
expectativas penosas, aclara Freud, puede conducir a la fobia y se refiere al
caso de Emmy Von N. y su chasquido con la lengua, diciendo que el ruido, a
partir de entonces, y sobre todo desde una repetición del mismo proceso,
permanece fijado durante años. Parece que en esta etapa freudiana la fijación
está referida a lo que llamamos hoy acontecimiento
del cuerpo.
Fixiert: fijación, es en
esa etapa del psicoanálisis, la fixierung de los hipnotistas, para designar la
concentración de la mirada. Esta concepción aparece en el Prólogo de la
traducción de Berheim “De la sugestión”, y su traducción del libro de Forel
“Hipnosis” (1981). Algo fijado es algo establecido o consolidado de manera
permanente.
En Sobre el mecanismo psíquico de los fenómenos histéricos (1893) dice
Freud que un ocasionamiento sólo no alcanza para fijar un síntoma. O sea, se
fija el síntoma, pero si el mismo se presenta varias veces con un cierto
afecto, luego se fija y permanece. O
sea, conecta fijación a afecto-síntoma y
repetición. Es un viraje importante en el uso del concepto de fijación y Freud
lo refiere ya en el caso de Emmy Von N.
En la investigación de Las parálisis motrices orgánicas e
histéricas Freud menciona la fijación de un concepto o representación al
recuerdo de un trauma, y también en el trabajo sobre Las neuropsicosis de defensa (1896), esa vez refiriéndose a la
obsesión. Habla de la fijación a acciones ceremoniales o bien en una manía de
duda universal.
En el Manuscrito L. refiere no directamente la
sensación de fijación sino la repetición deliberada de ella. El niño que choca
contra un mueble y se toca los genitales, es por el dolor y lo sexual que se
produce la fijación. Otra vez se refiere a un suceso del cuerpo. Es importante tener en cuenta que hablamos
de acontecimiento del cuerpo, si de ese acontecimiento ocurre la inscripción de
la fijación de la pulsión, si no hay inscripción se trata de un suceso del
cuerpo no de una fijación, de modo que comienza a esbozarse la idea, que
desarrollará Lacan de la importancia de la función del escrito para pensar
acontecimiento del cuerpo y el síntoma.
Cuando Freud habla de lo
vivenciado y oído trata de situar cómo llegar a la meta de las escenas
primordiales, y dice que a veces se consigue de manera directa y otras por el
rodeo de las fantasías. Notemos que comienza a hablar del que será el fantasma.
En el historial de Dora
y Tres ensayos de teoría sexual, el
término alcanza su desarrollo como una fijación a una etapa del desarrollo
libidinal, de una detención del desarrollo. Entonces es fijación de una pulsión
a un objeto y fijación de una pulsión a un cierto punto de su desarrollo.
Estas dos acepciones se
corresponden a dos clases de regresión temporal, en el caso del Hombre de las
Ratas se trató del efecto de la frustración como ocasionadora de una regresión
de la libido a un punto de fijación previo. Sitúa los puntos de fijación en su
importancia con las fases pregenitales en el desarrollo de la libido. Existe
una íntima conexión clínica entre fijación y regresión.
Otro sentido de
fixierung lo encontramos en La Interpretación
de los sueños, en el capítulo VII, cuando da su segundo modelo del aparato
psíquico, habla de fixierung, al referirse a los elementos Mn, las huellas
mnémicas permanentes. Dentro de los elementos Mn, los elementos P, percepción,
experimentan una fijación de índole diversa. El primero de esos elementos Mn
contendrá una fijación (fixierung) de la asociación por simultaneidad (es el Essaim del Seminario 20), y los que
están alejados del mismo material mnémico se ordenarán según otras clases de
encuentro, relaciones de semejanza u otras.
En Esquema del psicoanálisis el concepto de fijación es usado en el
sentido de Transcripción. Niederschrift,
como en la Carta 52 y en Lo Inconciente. Luego lo refiere a
escritura. Y en Moisés y la religión
Monoteísta habla de una fijación de la tradición en el sentido de su
registro.
Notas
de la clase 9
En la Clase 9 del
Seminario 2011, al referirse a la fijación en Freud, Miller sitúa la conexión
del Uno y el goce. La fixierung es la pulsión detenida, sometida a una inhibición.
Fijación de la pulsión a un cierto punto, Stelle, o en una multiplicidad de
puntos del desarrollo de la libido. La libido que deberá llegar a un cierto
grado de desarrollo genital. La libido, se moviliza, se desplaza y Freud aísla
una referencia que llama punto de fijación. Es el llamado por Lacan, conjunción
del Uno y el goce. Por ese punto la libido no se desplaza, no se metamorfosea,
es un Uno de goce que vuelve siempre al mismo lugar. Es aquello que Lacan ubica
como puntos de real.
En 1911, Freud, en el caso
Schreber, dice que ya en Tres ensayos
había referido que cada estadio del desarrollo psicosexual ofrece
la posibilidad de una fijación y así un lugar de predisposición. Señala que una
fijación al narcisismo puede predisponer a una patología, o sea, habla de una
fijación predisponente.
Refiriendo a los
fenómenos patológicos considera la represión y descompone ese proceso en tres
fases que permiten una separación conceptual:
1) La fijación
precursora y condición de cada represión. El hecho de la fijación es: una
pulsión no recorre el desarrollo previsto como normal y por eso hay una
inhibición del desarrollo, permanece en un estado infantil.
2) La segunda fase es la
represión propiamente dicha, es un proceso activo mientras que la fijación es
un proceso pasivo.
3) Es el fracaso de la
represión, la irrupción de lo reprimido que se produce desde el lugar de la
fijación y tiene por contenido una regresión del desarrollo libidinal hasta ese
lugar.
Las diversidades de la
fijación son tantas como cuantos estadios hay en el desarrollo de la libido y
no podemos consignar todas, tendrá que ver con la irrupción del síntoma.
Después de Análisis Terminable e
Interminable, el análisis hoy se prolonga mientras el analizante se
encuentre en lucha con la fijación. Es el forzamiento lacaniano de los
obstáculos encontrados por Freud que permitió la invención del pase.
Forzamiento a partir de
la reducción del fantasma. En esa etapa del pensamiento de Lacan, el fantasma aparece
en el lugar de lo real, lo cual hacía suponer una reducción del fantasma singular, es decir el
fantasma fundamental. El axioma del fantasma en el lugar de lo real.
Importa la oposición
entre la constancia del axioma y la variabilidad de la deducción. Se trata de
la condición fija del Uno del goce que había ubicado Freud.
Lacan demuestra en la
fractura de esa fórmula, la caída del objeto a y la destitución del sujeto del marco del fantasma. Esa
destitución lo libera de una constancia que queda centrada en el objeto a.
Luego Lacan ubica al
objeto a como real para poder decir
que hay algo de real en el fantasma y sostener que el fantasma es real porque
vuelve siempre al mismo lugar para el sujeto. El sujeto se encuentra detenido
en el objeto a. Lo real en el
fantasma es el objeto a porque es
constante y fija al sujeto. Esa constancia equivalente a una fijación de real,
que es en Freud fijación pulsional.
Agrego que el concepto
de fijación, según lo pienso, toma en Lacan una importante relación al síntoma
como función del escrito y acontecimiento del cuerpo, porque la repetición toma
la forma de lo que no cesa de escribirse, de la pulsión, en un punto de goce,
que por no cesar de escribirse Itera el acontecimiento pulsional que le diera
origen.
jueves, 16 de mayo de 2013
Fication
Lito Matusevich
Lacan en el
seminario XXIV dijo: La identificación es
lo que se cristaliza en una identidad. Esta fication está en alemán
enunciada de otra manera, identifizierung dice Freud.
a) llama la
atención que Lacan en su seminario IX, nos hace pensar que para el sujeto no
hay identidad, hay identificación, y que aquí la identificación se cristalice en
una identidad.
b) el neologismo fication parece reunir las palabras
francesas Fixation (fijación) y Fiction (ficción).
c) Hipótesis:
“saber y hacer con el síntoma es el fin del análisis” dice Lacan (en el mismo
seminario); la identidad, que da una certeza de ser, hace pensar que no se
trata de identificarse al síntoma.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Próximamente
En las próximas entregas, antes de la desgrabación del segundo encuentro, dos textos de Olga Molina, uno sobre la Identifixierung, y otro sobre la repetición y la iteración, y dos textos de Lito Matusevich, uno breve sobre la Fication, y una clase sobre La identificación.
martes, 14 de mayo de 2013
En medio de Spinoza. Anotaciones desde Gilles Deleuze
Julia Eisbroch
Deleuze se
refiere en su texto “En medio de Spinoza” a La Ética. Vamos a realizar un breve
recorte respecto de aquellos capítulos de dicho libro que se refieren a los libros
3 y 5 de La Ética.
La clase llamada “Salir del
mundo de los signos”, vemos que el conocimiento se produce a partir de las
afecciones que siento en tanto experimento la impresión de los cuerpos sobre el
mío.
Nos dice que hay diferentes tipos de
signos:
1ª Indicaciones: son los efectos de un
cuerpo exterior sobre el mío, son el trazo, la impresión. Spinoza los llama afecciones, ideas o percepciones, por
ejemplo, la impresión del sol, hace calor.
2º Imperativos: son ficciones.
3º Interpretaciones: son abstracciones, por ejemplo,
abstraigo una idea de montaña, y digo Dios es la más alta.
La
afección es de corte instantáneo, permanente. Se refiere a los efectos de un
cuerpo sobre el mío.
Primer género
de conocimiento
Los
afectos:
aumento o disminución de mi potencia a causa de las afecciones. Es efectuada
por la afección.
Los afectos son
signos vectoriales de aumento o disminución de la potencia de actuar. Los afectos
de base son la alegría y la tristeza, estos afectos son luces en el mundo
oscuro de los signos.
Para Epicuro
toda tristeza es mala. En él estaba la denuncia del tirano y de la religión.
Hay tristezas
inevitables, por ejemplo la muerte de alguien querido, pero se puede inflar,
re-adición, ahí una extraña alegría, dentro de la tristeza.
No existen líneas
puras en tanto tristeza y alegría. Hay alegrías ritmadas por tristezas y
viceversa.
Tristeza, disminución de la
potencia de actuar, encuentro con un cuerpo que no conviene al mío.
El odio, querer
destruir al objeto causa de la tristeza, es un afecto que proviene de ahí.
Tristeza, odio,
interviene una alegría, que proviene de lo triste. Es una sucia alegría. También
refiere que el afecto de espera o esperanza es triste.
Odio deriva de la tristeza,
amor de la alegría.
Dice que uno fabrica
tristezas, todo poder tiene necesidad de tristezas.
Plantea que
selecciono mis alegrías, pero sigo dentro de los signos (segundo aspecto de la
razón). Dos vectores de la pasión: alegría y tristeza.
Buscar la alegría, no
necesariamente es el placer.
Segundo género
de conocimiento
Para salir de
las pasiones tengo que poseer mi potencia. Lo que capto ya no son efectos, sino
relaciones entre ambos cuerpos. Saber más allá de las matemáticas, ejemplo, de
saber nadar o bailar.
Aprender es organizar el
encuentro.
Captar las cosas bajo las
relaciones que se componen.
Se alcanza un
saber vivir, se posee esa potencia. El buen nadador también muere, tristeza
inevitable, pero más de acuerdo consigo mismo.
Entonces ya se trata de relaciones y no
de simple afecto a partir del efecto de una afección de un cuerpo sobre el mío.
Composiciones hasta el infinito. Proporciones de reposo, movimiento, velocidad
y lentitud.
Soy apto para
comprender mis relaciones con las suyas, esto no es posible en la tristeza (pasión
inadecuada), en tanto hay un cuerpo que no conviene al mío, por lo tanto mi
relación es destruida.
No se aprende
abstractamente. Son relaciones compuestas entre un cuerpo y el mío.
Estos afectos ya
no son pasiones, si no afectos activos,
alegrías, pero hemos salido de los signos en tanto percepción.
Idea clara, distinta y
adecuada. Nos dan las causas de los efectos.
La noción común: saber que
hace uno con la vida.
Si hay una
relación compuesta es común a los componentes y al todo. Son expresiones unívocas. Por ejemplo el movimiento de mi cuerpo y
de la ola, puede ser unívoca, si se compone una relación.
Tercer género
de conocimiento:
Elevarse de las
nociones comunes a las esencias singulares de cada cosa. Es en su singularidad
que cada cosa tiene su esencia. Es su potencia en tanto tal. Me capto en mi
esencia, también al otro cuerpo y a Dios.
Se
refiere al 3er. género de conocimiento, de las esencias. Esto desemboca en el
libro V. Este
habla de las esencias y nos dice que experimentamos que somos eternos (a partir
del 2º y 3er. género de conocimiento).
¿Qué es la
eternidad para Spinoza?
Se trata de
saber lo que hacen en vuestra vida. Las personas que están ocupados por
afecciones de primer género, o sea que no condujeron sus vidas, no podrán
sentirse eternos. En cambio, poco de sí mismo muere cuando acceden al 3er tipo
de conocimiento, es una experiencia mística y no religiosa. La eternidad es
cuestión de experimentación. Experiencia activa, eternidad vivida por el 3er, tipo
de conocimiento.
No hay esencia
del hombre, si no de este o aquel o de determinadas relaciones.
lunes, 6 de mayo de 2013
El revés de Lacan 1ra reunión (2da parte)
Gerardo: el tema de
vuelta sería que no es que está todo el psicoanálisis invalidado, invalidado en
el sentido del contrapsicoanálisis; da la impresión de que habría que ir contra
el psicoanálisis globalmente.
Comentario: no contra
el psicoanálisis simbólico-imaginario del mismo, por eso es un revés contra él
mismo, cambia la primacía.
Gerardo: cambia la
supremacía y se reinstaura lo real en la dimensión de la conducción, pero eso
no implica que en el principio de un análisis, con lo que uno intenta hacer con
el deseo del analista, no esté en juego eso. Sabiendo donde hay que llegar, uno
puede alimentar o no determinadas cosas desde el principio, este es el tema.
Lito: me parece
que hay un intento de Miller, y de Lacan, de formar al analista desde otro
lugar. Formar al analista desde otro
lugar significa poder trascender nuestro pensamiento. Nuestro pensamiento con
Lacan en nuestra formación es causalista, lo busques a lo largo de toda la
enseñanza de Lacan hasta el final de su obra, hasta el seminario XXIII; a
partir del XXIII en adelante el pensamiento deja de ser causalista.
Cuando Lacan intenta construir una idea de lo real como tyché inmediatamente
trata de articularlo con la causa con el automatón.
Toda la enseñanza de Lacan va a favor del racionalismo cartesiano, porque
aunque él quiera salir y lo debate, está siempre en juego, ¿por qué?, porque en
el centro de la formación del analista está la subjetividad.
Entonces el paso que da acá Lacan, el intento que hace (no
nos olvidemos que sus seminarios están hechos para formar analistas, que junto
con el análisis él daba sus seminarios para analizarse él y para formar
analistas), el gran intento es cómo abordar un psicoanálisis sin el
racionalismo cartesiano, o sea sin subjetividad, es decir sin causalidad y sin
sujeto.
Comentario: el
concepto de “sujeto” implica suponer a otro.
Comentario: lo básico
es la posición del analista.
Lito: el deseo
del analista
Comentario: pienso en
lo que decía Gerardo, es diferente estar advertido de ese real que puede
aparecer en esos primeros momentos para ir en esa dirección y no estar
confiriendo sentido.
Lito: yo creo
que es un paso más todavía, y el paso es que hay que pensar las cosas de otra
forma. Eso se ve en una película, a mí me parece verlo en la película de Darín.
Entre Darín y el alumno hay un gran debate en juego, alguien que piensa todo el
tiempo que no hay nada que no tenga sentido, o sea que no hay nada que no tenga
causa, porque el significante es causa de sentido; todo tiene una causa, parece
claramente un paranoico. Cuando Miller dice en Comandatuba que la relación con el otro lo único que genera es
paranoia me parece que en esa película se ve muy bien. Y el otro punto que es
más del lado de la física cuántica, más del lado de pensar las cosas con no
todo tiene causa, ahí hay una cuestión que hasta tendríamos que investigarla
desde la filosofía.
Comentario: hay dos
vías para interrogar el deseo del
analista: una, lo que dice en “La ultísima enseñanza”, de Freud como
solitario, Lacan con su síntoma; y la otra vía es, qué se hace con el grupo en
el análisis.
Comentario: ¿cómo, “el
grupo”?
Lito: en la
pareja del analista-analizante.
Comentario: me parece
que la parte de interrogar el deseo del analista con Freud solitario, uno de
los traumatismos de Lacan es encontrarse con esa elaboración
simbólico-imaginaria del inconsciente de Freud, y ahí lo que él crea o inventa
y trata de abordar; y por otro lado la noción de causa no de Descartes
solamente.
Lito: de
Aristóteles también.
Comentario: todo este
pensamiento causalista me parece que viene como una plomada de Spinoza.
Lito: sí, porque
es cartesiano, todo cartesiano es causalista y determinista, pero viene desde
Aristóteles. Ya en Aristóteles, cuando empieza con las categorías de las causas,
introduce el azar como causa, que es lo que le sirve a Lacan para escribir en
el Seminario XI tyché y automatón. La noción de causa nace con
el pensamiento lógico, la causa es parte de la lógica. Pero la noción de causa
misma, como un traumatismo, está instalado en el pensamiento. En ese sentido
Heidegger se puede acercar, no quiere decir que Lacan sea heideggeriano ni
mucho menos, pero todo el pensamiento presocrático es un pensamiento sin causa,
no se apoya en la causalidad de ningún tipo, no hay causa.
Comentario: lo que vos
decís de introducir el azar como causa ¿lo planteás desde los presocráticos?
Lito: no, desde
Aristóteles. Es Aristóteles que en la física sostiene que el azar es una de las
causas. Es sencillo: te ganaste el prode y a partir de ahí tu vida te cambió,
tan sencillo como eso. Te ganas el quini 6 y tu vida cambia. Ahí tenés el azar
como causa, es puramente azaroso eso, algo pasa a partir de eso, se produce
algo. ¿Qué es causa? Es “si a entonces b”, eso es la causa, no es nada más que
eso. Leibniz es quien pone en la lógica la causalidad, con la causa suficiente,
el concepto de razón suficiente.
Ahí hay todo un debate que tenemos que dar, y el intento de
Miller es ir avanzando en un psicoanálisis que no sea pensado en relación a la
causa. Podemos tomarlos con “La causa freudiana”. Hay una frase que nosotros trabajamos
mucho con Gerardo en el Seminario XXIII que es: “mi real no tiene nada que ver
con “La cause freudienne” (la causa
freudiana)”, qué es el real sin ley que él trabaja en la Conferencia de
Comandatuba. “Real sin ley” quiere decir
que lo real no es causa de nada.
Comentario: ¿y por qué
somos la “Escuela de la Causa ”?
(Risas)
Lito: vamos a
dejar de serlo (risas), vamos a ver si vamos a seguir siendo la Escuela o
seremos el instituto ahora. (risas)
Comentario: es una
pregunta importante, que se interrogue la causa, que se llegue a un pensamiento
sin causa, no quiere decir que al momento de expresarlo no se caiga de vuelta
en que hay que instalar la causa, porque no se puede transmitir eso, a la
sociedad, al grupo, este “sin causa”.
Lito: este sería
el debate, ¿hay discurso o no hay discurso que no sea del semblante? Porque si
hay discurso, el discurso del analista no es discurso que no sea del semblante.
Entonces cuando Lacan, en el Seminario XVIII, dice “De un discurso que no fuera
del semblante”, es un proyecto, y éste es un proyecto que retoma Miller, y que
Lacan no puede resolver en el XVIII pero
que después lo retoma en sus últimos seminarios. Esta es la cuestión, sino no se
puede pensar el psicoanálisis, si no hay un discurso que no sea del semblante.
Si hay discurso hay semblante, es una contradicción, pero sin embargo uno tiene
que pensar que hay dos cuerpos que se encuentran una o varias veces por semana
en un lugar, uno habla, el otro está ahí escuchando, ¿hay efectos que vayan más
allá de la palabra, que vayan más allá del discurso del semblante? Porque, ¿qué
es un discurso si no es lazo social? ¿Hay lazo entre el analista y el
analizante que no sea un semblante? Esta es la pregunta.
Comentario: me parece
que esa lógica de discurso Gerardo lo trabaja en el libro “Un nuevo concepto de
inconsciente” cuando habla del apoyo, del asiento del decir, de un decir que
puede motivar no el discurso sino que se diga otra cosa en el lugar del decir,
y ahí ese lugar, ese apoyo, tiene que ver con el goce.
Comentario: es lo que
dice en el XXIII.
Comentario: tampoco
nos quedemos con un discurso que no sea del semblante y seguimos machacando con
eso, puede ser un decir.
Comentario: lo
importante es que no existe causa pero existe depósito aluvional? que tiene que
ver con una cierta lógica aluvional, donde el diálogo de dos cuerpos algún dado
cargado tiene.
Lito: se dan
cuenta que todo el tiempo estamos pensando con una categoría simbólica, y en
esta parte de la enseñanza, sobre todo en el último seminario y el anteúltimo,
“El momento de concluir”, Lacan puede aseverar que lo simbólico es obstáculo
para poder acceder a lo real, y que a lo real se accede solamente del lado de
lo imaginario. Entonces si a lo real se accede solamente del lado de lo
imaginario, hay que esperar un poco, suspender las cosas, y ver qué significa
eso, porque realmente hasta ahora no lo tenemos claro.
Comentario: por
supuesto, pero vos fijate que los animales no tienen imaginario porque no
pueden desdoblar lo real de lo imaginario porque no tienen simbólico. Hay
imaginario donde hay simbólico, pero una cosa es raificar lo simbólico, eso se
ve muy bien en el final del Banquete
cuando habla del asno, esa cosa del asno de Víctor Hugo. Lacan cita el asno de
Víctor Hugo, una especie de protesta contra el saber parecida a la de Goethe,
el que se queja de la ciencia, Fausto,
este es al asno… pero ojo que contrapsicoanálisis no es en contra sino un corte
que hay que hacer, “contra” en el sentido de ir de arriba para adelante y de
adelante para atrás.
Gerardo: si el
principio del análisis o la instalación del Sujeto supuesto Saber el final del
análisis.
Comentario: es el deser, anulación subjetiva y deser del analista.
Lito: Vuelvo a
decir, estamos el Seminario XV, XVI, me parece que hay un paso mucho más grande
en Lacan. Cuando Lacan dice, ¿qué se espera de un A.E.?, que sea alguien que en
las sombras o sin luz pueda reconocer un nudo borromeo. ¿Qué quiere decir con
eso? Yo lo único que entiendo de esa frase es que la falta de luz es sin
iluminismo y sin iluminismo es sin causa
sin razón; ahora cómo se hace eso y de qué se trata no tengo idea.
Gerardo: ahí hay un
punto, que reconozca un nudo borromeo, ergo, que el nudo borromeo implica en el
contrapsicoanálisis reinstalarlo. Porque en el caso de la histeria, en el caso
de los pacientes que están bajo transferencia, ese nudo no existe como tal,
existe el simbólico que ha subsumido al imaginario y al real no bajo la forma
del nudo borromeo. Entonces instalar el nudo borromeo es hacer un corte en lo
simbólico que reinstale el nudo borromeo. Ahora, cómo seguir de ahí en adelante.
Cuando vos hiciste el contrapsicoanálisis, que es en verdad un corte, es lo que
vos decís, es en la oscuridad, cómo conducirse con un nudo borromeo.
Comentario: ¿cómo
reinstalarlo decís vos?
Gerardo: ya está
reinstalado, porque si uno no reinstala el nudo borromeo con ese corte…
Lito: desde ya
es para un A.E., pero decime algún testimonio, algo de un A.E. que nos haga
pensar que eso sucedió.
Gerardo: no, no
creo mucho, por lo menos no lo hemos visto.
Lito: es algo
que no hemos visto, pero no quiere decir que eso no haya sucedido, a lo mejor
no lo hemos visto porque todavía no hicimos desde nuestro, desde el lugar donde
vemos, porque ahí se trata justamente de la mirada, desde el lugar donde
miramos, todavía no podemos darnos cuenta de lo que está diciendo Lacan con
eso, porque para eso hace falta que sigamos haciendo la crítica a la
causalidad, al sujeto, al Sujeto supuesto al Saber, a los discursos, a las
formulas de la sexuación.
Hay algo que me parece que también es el contrapsicoanálisis,
que es empezar a pensar el psicoanálisis desde otro lugar, verlo desde otro
lugar, la mirada sobre el psicoanálisis que sea desde otro lugar desde donde lo
veíamos hasta ahora. Si decimos cómo mirábamos el psicoanálisis, lo mirábamos
siempre con la noción de causa. Cómo abordamos hoy en día un paciente, cuando
decimos lo que decimos de un paciente, en las supervisiones, en la forma
nuestra de hablar, siempre está la idea de causa, porque está incluida en
nuestra vida la idea de causa. El hombre, desde Aristóteles hasta acá, vio el
mundo desde el lugar de la causa.
Comentario: estamos
metidos en lo simbólico.
Lito: estamos
metidos en eso, ahora, cómo pensar que eso que nos da la mirada del mundo que
nosotros tenemos en realidad es un obstáculo. Lo bueno de este grupo, como
venimos trabajando, es que damos pequeños pasitos que nos van llevando a ver si
podemos ubicar la cosa desde otro lugar.
Gerardo: acá me
parece que hay que despejar un poco más lo de la fixation. La última parte de la
clase 9, me gustaría dar dos o tres cosas porque estamos hablando de eso. En la
última página, antes del “Más allá del pase”, cuando habla de las entrevistas preliminares,
dice:
“Tenemos, en primer lugar, lo
designado como “entrevistas preliminar”, de duración más o menos prolongada, a
lo largo de la cual el analista tradicionalmente tenía que apreciar la
capacidad de quien se presentara para hacer un análisis y la probabilidad de
que un análisis le hiciese bien. La capacidad para evaluar era, ante todo, algo
así como -digamos- su relación con el sentido. Tuve hace poco la ocasión de
constatar que rehusarle hoy a alguien un análisis, no tiene en absoluto el
sentido que tuvo en otros tiempos y no era susceptible de pasar por el mismo
tipo de evaluación (ahí está planteando lo que era la época de Freud y la
de Lacan también, la actual), porque el
análisis, así como las terapias que de él derivan, aparecen en la actualidad
incorporadas al orden de los derechos humanos. Pero podemos ver bien lo
habilitado por esta constatación que yo hacía”.
En el orden de los derechos humanos Miller deduce que no se
le puede negar a nadie el acceso al sentido. En el caso freudiano se le negaba
eso a aquellos que uno veía una posibilidad de no estar bien tramados en el sentido, que podían
derivar en una psicosis, y que no eran capaces de transferencia, se hacia el
análisis de prueba para eso. Entonces el psicoanálisis estaba orientado por el
psicoanálisis de prueba, que constataba la posibilidad transferencial, y de un
arreglo con el sentido, esto es lo que dice acá. Cuando dice ha sido
incorporado a los derechos humanos, él lo incorpora, se le ocurrió que nadie
puede no tener acceso al sentido, que al tipo que viene a reclamar sentido no
le podés decir que no.
Lito: ojo que
los derechos humanos no son el ideal del analista, todo lo contrario, por los
derechos humanos se han hecho las peores cosas en el mundo.
Gerardo: seguro,
pero acá lo que está planteando es que él toma eso de los derechos humanos, que
no se le puede negar el derecho al sentido.
Lito: como una
demanda social. Hay una demanda social que dice que un analista no podría negar eso, como decir que un médico no podría
dejar morir a un enfermo, es lo mismo para el psicoanalista, los derechos
humanos son los derechos del amo.
Comentario: para todos
por igual.
Lito: para todos
por igual, por lo tanto son los derechos del amo los derechos humanos.
Gerardo: pero acá
cambia la óptica freudiana diríamos.
Lito: y la
lacaniana también, ¿por qué?, porque Lacan tenía un punto, ¿a quién no
analizaba Lacan?, a los canallas, ya a los psicóticos los analizaba. Es también
esta cuestión, no es que se puede o no se puede, sino que de lo que se trata es
que es otra la perspectiva, ¿desde dónde decís que “no” a un canalla? Desde los
derechos humanos.
Gerardo: sigo un
poco, me gustaría ir al nudo del asunto:
“En efecto, a las
entrevistas preliminares le sigue ese lapso maravilloso, aislado como tal por
los analistas -los americanos hablan de luna de miel del análisis- y, a
continuación, el período que se extiende hasta el pase, marcado por una
resolución del deseo de la que da cuenta su deflación.
Pero hay un más allá del
pase en el análisis -y es en ese más allá donde Lacan fue el primero en
avanzar. Esta zona todavía mal conocida, mal pensada -conocida y experimentada
pero insuficientemente pensada-, Lacan intentó aparejarla a su nudo borromeo. Remarquen
que allí las categorías en juego son lo real, lo simbólico, y lo imaginario; ni
el inconsciente, ni los conceptos freudianos están presentes como tales, ni
ocupan en absoluto un primer plano”.
Cuando el sujeto queda ubicado frente al nudo borromeo ya
dice ni el inconsciente ni los conceptos…
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